
Dejen de adivinar dónde deben colocarse las lámparas del horno de curado
Si alguna vez han utilizado un horno de curado para reparar circuitos impresos o smartphones, sabrán a lo que me refiero. Se instalan las lámparas, se prueba el equipo y luego se pasa el resto de la tarde buscando los puntos donde no hay suficiente calor. Es una tarea llena de suposiciones.
Ya no estamos dispuestos a seguir así. En lugar de jugar con hardware costoso, utilizamos modelos digitales para planificar todo antes incluso de conectar un solo cable.
El problema con la posición de las lámparas
Lograr el equilibrio adecuado en cuanto al calor es complicado. Si las lámparas están demasiado cerca, se dañará el sustrato. Si están demasiado lejos, el adhesivo permanecerá blando y el producto no se curará correctamente.
Es un verdadero dolor de cabeza.
Por eso utilizamos simulaciones para determinar cómo se distribuye la radiación infrarroja a lo largo de la cinta transportadora. Buscamos esos puntos donde la temperatura disminuye lo suficiente como para arruinar el proceso de curado. Al ajustar la potencia y la distancia en un modelo virtual, podemos determinar con precisión la ubicación exacta de cada lámpara.
Por qué lo virtual es mejor que lo físico
Crear un prototipo físico solo para probar ángulos de las lámparas es un proceso lento y costoso.
Con un modelo digital, puede ajustar la posición de las lámparas con unos pocos clics. Puede acelerar la cinta transportadora para ver cómo afecta el calor a los componentes, sin necesidad de salir de su escritorio. Ya no hay necesidad de transportar soportes pesados por toda la sala ni de maldecir por culpa de las herramientas. Todo se puede hacer primero en el software.
La realidad
Pero, seamos realistas: la simulación no es una varita mágica.
Un mapa de calor puede parecer perfecto en la pantalla, pero no siempre refleja cómo funciona realmente su sistema de ventilación o cómo disminuye la intensidad de las lámparas con el paso del tiempo. Todavía necesitará una cámara térmica para calibrar todo una vez que el horno esté funcionando.
Y está también el problema de la alimentación eléctrica. Si coloca demasiadas lámparas en un espacio reducido para alcanzar los objetivos de temperatura, sobrecargará la fuente de alimentación. Además, los ventiladores tendrán que trabajar muy duro para evitar que el chasis del horno se deforme.
Se trata de encontrar ese equilibrio ideal.