
Cómo hacer que las impresiones industriales se sequen más rápido (y de mejor calidad)
Hablemos sobre la etapa de secado y curado. Si manejas una línea de impresión industrial, sabrás que esta es, con frecuencia, el mayor obstáculo. Por eso creamos nuestras lámparas de fibra de carbono de tipo IR. A diferencia de esos antiguos calentadores de cuarzo, que distribuyen el calor por todas partes, estas lámparas concentran la energía justo donde se necesita: en el sustrato sobre el cual se imprime. Dependiendo del grosor de la tinta o de la velocidad a la que funciona tu línea de impresión, puedes elegir entre la versión de 1200 W o la de 1600 W. ¿Cuál es la opción adecuada para ti? En realidad, depende de cuánta energía necesites por segundo. Si eliges la lámpara de 1600 W, estarás suministrando mucha más energía a la tinta. Esto es bueno, ya que te permite aumentar la velocidad de la cinta transportadora sin preocuparte de que las impresiones queden pegajosas o incompletamente curadas. Un consejo: verifica primero tus conexiones eléctricas y tu fuente de alimentación. No querrás ser quien cause cortocircuitos o dañe los componentes debido a una corriente excesiva en los cables viejos. ¿Por qué fibra de carbono? La fibra de carbono es mucho más resistente. Envolvemos el filamento en una cubierta de cuarzo, lo que le permite soportar las vibraciones constantes de la prensa de impresión mucho mejor que el tungsteno. Además, se calienta casi al instante. Ya no hay necesidad de perder electricidad mientras la máquina está en reposo esperando alcanzar la temperatura adecuada. Basta con encenderla y ya está lista para funcionar. Instalación en tu línea de impresión Hemos diseñado estas lámparas para que puedan reemplazar fácilmente a las lámparas antiguas. Si tienes un sistema de lámparas IR obsoleto en una prensa de gran formato u offset, estas lámparas se pueden instalar fácilmente en sus soportes existentes. No es necesario reconstruir todo el sistema. Pero debes mantenerlas limpias. De verdad. Si hay salpicaduras de tinta o polvo en el cristal, aparecerán puntos calientes. Esos puntos calientes pueden dañar rápidamente las lámparas. Además, si colocas una lámpara de 1600 W en un espacio reducido, presta atención al flujo de aire. Tanta calor en un espacio pequeño puede dañar otros componentes si no se ventila adecuadamente.